3 pasos de como dar una crítica constructiva

Dar una crítica constructiva fuerte es siempre difícil. He aquí una forma sencilla de hacer que una píldora amarga se trague más fácil.

Desde  reuniones de equipo a evaluaciones de desempeño, el dar retroalimentación crítica es una parte integral de casi todos los los puestos de trabajo. Me he encontrado en situaciones donde me preguntan, ¿Qué piensas de la nueva estrategia de marketing? ¿Cómo va el rendimiento del chico(a) en el área de marketing inbound? ¿Se pueden mejorar las proyecciones?, y si es así, ¿cómo?

Aprender a dar critica constructiva

Cuando las cosas son excelentes, la respuesta es fácil. “Me encanta la nueva estrategia, adelante, incrementa el presupuesto!”

Pero claro, la mayoría de las cosas, no son tan sencillas. A menudo, muchas cosas podrían mejorar. Las estrategias pueden ser  más puntuales, el rendimiento puede crecer y hay ajustes en dichas estrategias que se pueden implementar.

Pero sugerir mejoras no siempre es fácil. En primer lugar, no todo el mundo es receptivo a la crítica (me incluyo en este grupo). La gente suele pensar que su rendimiento es excelente y sus proyectos favoritos no tienen falla alguna. Se centran en la información que confirma sus puntos de vista existentes e ignoran opiniones disidentes. Así que es difícil llegar a escuchar nada menos que un rotundo aprecio por sus ideas. Sobre todo cuando su orgullo o idea están bajo fuego.

En segundo lugar, decir algo crítico por lo general requiere jugársela uno mismo, ponerse en la línea de fuego. Algunas personas se ofenden de ser criticado. Ellos lo ven como un ataque personal y comienzan a planear su venganza. Decirle a alguien que su idea necesita ser más trabajada o tiene ciertas fallas hoy, puede significar que el día de mañana esa persona saboteará tu idea en la próxima junta con tu jefe(a).

Entonces, ¿cómo se puede retroalimentar algo crítico al mismo tiempo que se evita caer en este tipo de problemas?

Podemos tomar como ejemplo el trato con los niños. Ellos suelen responder muy bien a un dulce. Hacen cosas por los dulces. Pueden ir a un dentista si les dices que una vez que salgan del dentista podrán comer una golosina. Das una buena noticia antes de que algo que ellos no quieren oír pase, y posteriormente reciben el beneficio. O similar a ponerle un poco de azucar en una cucharada de medicina que no sabe bien. Hace que la medicina se pase más ligeramente. Esto mismo se puede aplicar cuando se da una retroalimentación fuerte a un amigo o colega del trabajo.

¿Qué es ese azúcar en el mundo de los negocios? Algo que se llama un sándwich de crítica. En lugar de simplemente decir lo que no te gusta, haces sandwich de lo negativo entre dos piezas de positivo. Un buen sandwich de crítica tiene tres ingredientes.

1) En primer lugar, empezar con algo bueno:

En lugar de enumerar las tres razones de la nueva estrategia de ventas necesita más trabajo, empezar con algo afirmativo. “Realmente me gusta el enfoque aquí porque hace X, Y, Z.”

2) En segundo lugar, se dice  la crítica fuerte.  Entonces, sólo después de que haya puesto una buena cantidad de esfuerzo en decir algo positivo, hablar de los temas que deben ser abordados. Siempre se debe tener tacto y ser objetivos en esto.

3) En tercer lugar, finalmente, una vez que haya terminado de los comentarios críticos, rematar todo con un final positivo.

Es increíble lo que un poco de positivismo al principio y al final puede hacer. En comparación con ser crítico, un sándwich de la crítica pone a la gente en una postura mucho menos defensiva y hace que estén dispuestos a escuchar. La gente reacciona frente a las cosas que no quieren oír. Se cierran y piensan en todas las razones por lo que estás diciendo que hay algo mal. Ellos dejan de escuchar y empiezan a discutir.

Pero al comenzar con algo positivo, esa reacción negativa no es parte del proceso común entre las personas. Le demuestras a la gente que te que eres su amigo, no un enemigo, y estarán más preparados para escuchar lo que tienes que decir.

Dar una retroalimentación negativa bajo este concepto del sandwich, ayuda a nivelar las emociones de tal modo que lo tomarán como un consejo constructivo y no una opinión negativa.

La próxima vez que tengas que dar retroalimentación fuerte, recuerda que no sólo se trata de criticar, sino de también ayudar. Agregar puntos positivos haran que la conversación fluya más amigablemente, y ese comentario siempre será más sencillo de digerir.

Si tienes otros consejos que compartir, no dudes en dejar tus comentarios.

About Eider Vasconcelos

I am a bold online marketing strategist in search for understanding customers and fulfilling their needs. All this of course with proven metrics. Can't really help myself, but I love graphs, numbers (call me an Excel geek). Analytics is like magic to my eyes. :) Hablo Español too.

  • Daniel Doctor

    Buen artículo y buena estrategia.

    Es complicado darle a los miembros del equipo algo de la retro-alimentación que muchas veces no es lo que quieren oír, sin embargo es necesario para que todo mejore, por que al final es lo que se busca.

    • http://eiderv.com/ Eider Vasconcelos

      Concuerdo contigo Daniel.
      La complejidad viene de tener miedo a la reacción de nuestros colaboradores. La naturaleza de la mayoría es no querer escuchar nuestras fallas. A eso es lo que le tenemos que perder el miedo, a que se vayan a ofender. Recuerdo más a los maestros que me pusieron calificaciones malas pero con una tremenda retroalimentación, que los que simplemente me calificaban con 10 sin decirme el por qué.
      Si no nos atrevemos a ser agentes que afectan, corremos el riesgo de que nuestras organizaciones se estanquen y conformen con sólo recibir buenas calificaciones.

  • Iris

    ¡Me gusta el concepto del sandwich de la crítica! Sólo espero que en estos casos no aplique el dicho “escucha lo que le conviene” porque entonces generará un concepto erróneo de su trabajo al quedarse únicamente con “lo bueno”.